Salmonicultura

Desde ova a post smolt: la estrategia de acuicultura híbrida de Multi X

Mundo Acuícola visitó en Pargua la piscicultura Multisea -la instalación de mayor escala en el hemisferio sur- donde se producen cerca de 6,5 millones de post-smolts al año.

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En el sector de Pargua (Calbuco, Región de Los Lagos) se emplaza Multisea, un joint venture entre Multi X y Sealand Aquaculture dedicado a la producción de post-smolts en RAS. La instalación fue diseñada desde cero para integrar distintas etapas del ciclo en agua dulce y actualmente produce cerca de 6,5 millones, reutilizando aproximadamente el 99% del agua utilizada en el proceso.

Por su escala y superficie, con más de 14.700 m² de infraestructura techada, la instalación es considerada una de las pisciculturas de mayor tamaño del hemisferio sur. Hasta allí llegó el equipo de Mundo Acuícola, que fue recibido por Bernarda Baeza, gerenta general de Multisea; Luisa Vidal, subgerenta de Producción de Multisea; Francisco Lobos, gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Multi X; y Alberto del Pedregal, subgerente de Estrategia y Desarrollo Corporativo de Multi X, quienes guiaron el recorrido por las instalaciones y explicaron los principales aspectos técnicos y estratégicos del proyecto.

Según explicó Francisco Lobos al inicio de la visita, “en Multi X tenemos valores que guían nuestras operaciones: personas primero, excelencia, innovación y sostenibilidad. Esta piscicultura honra esos valores y forma parte de una estrategia de largo plazo para fortalecer la etapa de agua dulce dentro del ciclo productivo de Multi X. La idea es poder producir peces más grandes y robustos antes de su transferencia al mar y así aportar mayor estabilidad al sistema productivo”.

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Durante el recorrido fue posible observar cómo la instalación integra en un mismo recinto las distintas etapas de producción en agua dulce. El proceso comienza con la incubación de ovas ojo, continúa con la primera alimentación y luego avanza por las fases de fry y smolt, hasta llegar a los estanques de post-smolt. La visita se inició en la sala de incubación, donde ocho racks compactos albergan cerca de 1,9 millones de ovas con ojo por lote. Desde esa etapa inicial, el diseño de la instalación apunta a resguardar condiciones de bioseguridad y control sanitario.

“Todo el diseño de la piscicultura busca facilitar la operación sin comprometer la bioseguridad. La configuración mantiene a la producción como el centro de la operación, mientras que las áreas de soporte se encuentran en el perímetro de las instalaciones. Esto nos permite mover insumos o realizar trabajos sin intervenir las áreas productivas”, señaló durante el recorrido la subgerenta de Producción, Luisa Vidal.

Cada fase productiva opera además con sistemas independientes de tratamiento de agua, lo que permite mantener condiciones ambientales controladas y evitar interferencias sanitarias entre etapas del cultivo.

Extender la etapa en agua dulce

Uno de los ejes del modelo productivo de Multisea es prolongar la permanencia de los peces en agua dulce antes de su traslado a centros de cultivo en mar. Bajo este enfoque (híbrido) la piscicultura produce post-smolts que pueden alcanzar pesos cercanos a los 450 gramos e incluso superiores, muy por sobre el tamaño con el que tradicionalmente se transfieren los smolts desde piscicultura hacia el mar (en la industria, ese peso suele situarse entre los 150 y 200 gramos).

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La estrategia busca reducir la exposición temprana a distintos riesgos presentes en aguamar, entregar mayor flexibilidad productiva frente a eventos ambientales o sanitarios y disminuir el impacto de las operaciones en el entorno marino.

En particular, el modelo productivo fue concebido considerando especialmente las condiciones de la Región de Magallanes, donde las bajas temperaturas del mar pueden prolongar significativamente los ciclos productivos.

“Enviar un post-smolt de 500 o 600 gramos es muy distinto a mandar uno de 180 gramos. El primero puede cerrar su ciclo en tiempos similares a los de la Región de Los Lagos; el segundo podría tardar hasta 18 meses”, especificó Alberto del Pedregal.

Actualmente Multisea abastece cerca del 25% de los smolts utilizados por Multi X. El proyecto comenzó a construirse en 2019 y contempló una inversión cercana a los USD 50 millones en su primera etapa, con permisos que permitirían ampliar la capacidad en el futuro.

Recirculación de agua y control del sistema

Durante el recorrido también fue posible observar el funcionamiento de los sistemas RAS que sustentan la operación de la piscicultura. Estos permiten reutilizar cerca del 99% del agua utilizada durante el proceso productivo.

Operativamente, en cada sala el agua que sale de los estanques pasa primero por filtros mecánicos que remueven sólidos y partículas. Posteriormente circula por biofiltros donde bacterias especializadas transforman compuestos nitrogenados potencialmente tóxicos. Luego continúa por procesos de desgasificación de CO₂ y pasa por una desinfección mediante filtros ultravioleta, antes de reincorporarse nuevamente al sistema.

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Este conjunto de procesos permite controlar las condiciones ambientales dentro de la instalación y reducir significativamente el consumo hídrico asociado a la producción. La piscicultura cuenta además con laboratorios internos destinados al análisis de calidad de agua y evaluaciones de salud de los peces, lo que permite monitorear permanentemente las variables críticas del sistema.

En las etapas finales del ciclo en agua dulce, los peces se trasladan a estanques de post-smolt de aproximadamente 650 m³ de volumen y cerca de cuatro metros de profundidad, diseñados para sostener altas biomasas bajo condiciones controladas.

En esta fase, los sistemas de alimentación y manejo comienzan a asemejarse a los utilizados posteriormente en centros de cultivo en mar, lo que contribuye a que los peces se adapten gradualmente a las condiciones operacionales que enfrentarán tras su transferencia. La piscicultura considera además un salmoducto que permitirá cargar los peces directamente desde la instalación hacia wellboats en el canal de Chacao, evitando el traslado por camión hacia puertos intermedios.

La piscicultura contempla además una planta de tratamiento de lodos que permite concentrar los residuos generados durante el proceso productivo, sin usar ningún aditivo. Mediante este proceso se reduce cerca de un 80% la humedad del material residual, obteniendo un lodo sólido que posteriormente puede destinarse a procesos de compostaje junto a residuos forestales o agrícolas.

Operación y vínculo territorial

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Más allá de la infraestructura y los sistemas tecnológicos que sostienen la operación, la piscicultura también incorpora un componente territorial relevante. Actualmente la instalación emplea a cerca de 80 personas, con una participación femenina cercana al 36%, incluyendo cargos de supervisión y jefatura. En paralelo, la operación ha avanzado hacia un modelo de supervisión cada vez más digitalizado. El monitoreo de variables críticas -como oxígeno, temperatura, pH, salinidad y caudales- se realiza en línea, permitiendo revisar tendencias y desviaciones operacionales incluso de forma remota.

“Estamos avanzando hacia una operación donde convergen distintas disciplinas. Los equipos que trabajan directamente con los peces se complementan con especialistas en procesos y análisis de datos que monitorean múltiples variables del sistema en tiempo real”, relata Bernarda Baeza. “Esa interacción entre quienes conocen la fisiología de los peces y quienes analizan indicadores operacionales nos permite entender mejor lo que ocurre dentro del sistema y tomar decisiones más informadas”, agregó.

En esa misma línea, durante la visita los ejecutivos destacaron que la piscicultura busca también abrir espacios de conocimiento hacia el entorno local. El proyecto ha impulsado instancias de vinculación con establecimientos educacionales y organizaciones del territorio.

“Para nosotros es importante que la comunidad conozca lo que hacemos y que entienda que detrás de la salmonicultura hay tecnología, ciencia y trabajo especializado. Por eso abrimos la piscicultura a visitas de colegios y actores locales”, concluyó Francisco Lobos.

Ricardo Älvarez G.